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Hij@s del terremoto...
A fines de noviembre comenzaron a nacer las hijas e hijos terremoto con un notable aumento en las zonas más afectadas. Nuevas niñas y niños que iniciaron su vida a partir de la dictadura de la naturaleza, la única de verdad pluralista. El movimiento telúrico remeció el vientre materno y hoy comienzan a nacer chilenas y chilenos que rompen esporádicamente el decreciente curso de la natalidad.
Y hay más nacimientos en esta cornisa telúrica, lengua de tierra rodeada por cordilleras, océanos, desiertos y hielos. Grandes instituciones, de sólidos cimientos, nacieron de este constante bailoteo trágico de nuestra historia. Corfo después del terremoto de Chillán; el impuesto territorial después del terremoto de Valdivia; la firme normativa de construcción existente en Chile, garantizada exitosamente en el terremoto de la costa de Maule y Bío Bío.
Mientras gobierno y oposición buscan culpar a su adversario casi del terremoto mismo, la vida no sigue igual: la energía de 100 mil bombas atómicas de Hiroshima que se liberaron en 3 minutos nos remecieron profundamente. Un año después el paisaje del borde costero devastado está más limpio y renovado. El adobe asesino por fin se vino abajo. El mar recobra su escenario y respeto y nos sigue alimentando. Algo nuevo está naciendo, restoranes reconstruidos con más respeto y diseño. Costaneras, caletas, museos, barrios. Hij@s del terremoto.
Giorgio Martelli, Geógrafo |